sábado, 21 de junio de 2008

Donde estas amor de mi vida que...( II parte)

Entre excusas y llamados insólitos, un junio de hace ya varios años, yo estaba besando el amor.
Desde esa noche y por un año y medio no supimos, no quisimos, nunca pensamos en separaros. Nos amábamos con toda nuestra vida…y ya era mucho.
Además de ser único y mágico, era lo que yo había esperado, el complemento perfecto de mi cuerpo y mi alma; el compañero de mi viaje, mi amigo, el mejor disfraz, el dueño de mi destino.
Los primeros meses del noviazgo no fueron fáciles, vivía conmigo una luz que él logro apagar, para encender un milagro.
Pero también estaba la realidad de procesos bien marcados y diferentes.
Cuando cumplimos un año juntos, lo teníamos todo, que mas podíamos pedir, que mas podíamos exigirle a la relación. Nada. Celebramos como Dios manda y el cuerpo también… velas, música amor en el aire, en los poros…
Nuestra vida juntos estaba adornada con sahumerios, dibujos, canciones, piano guitarra y voz, poesía y colchón, viajes y fines de semana festejando el frío y el calor, tazas de café con leche, mate amargo, crucigramas, peñas, Dolina, su carrera, mi trabajo y la rutina… que nos mato.
A veces me pregunto si nos dimos cuenta y dejamos que sucediera o fue así de sorpresivo, como cuando nos descubrimos.
No puedo explicar ahora con detalle exacto, el detonante. Fue un cúmulo de cosas que si fueron exactas, ahí en ese momento… se terminaba, silenciosamente hasta la desesperación.
La tarde que me senté en el living de su casa para decirle que creía que separarnos era la mejor opción, no consideré, no pensé en lo que venía, en lo que iba a sucederme.
Recuerdo que a él le temblaban las manos, me miraba fijo y llorábamos desconsoladamente los dos. Me pregunto si había otra persona y argumento entre otras cosas que también creía lo mismo que yo.
Nos abrazamos y la tristeza se caía por los brazos, bajando por las piernas anclándonos al piso para siempre en ese instante.
Esa noche fue la última noche que durmió conmigo la combinación perfecta de nosotros dos.
Días después intente hablar con él y decirle que lo extrañaba que me había equivocado. Era tarde para volver, para arrepentirse.
Me dijo que ya no me amaba y se despidió para siempre con un “sé feliz”…
Yo sentía que iba a morirme, que quería hacerlo, que no podía estar pasándome lo que me pasaba… no quería entender que yo lo había decidido así.
Me sentía culpable, sola, completamente enamorada. No sé si tanto de él como del mismísimo amor.
Los años que le siguieron a esa noche, no hubo un solo día en que no me levantara y me acostara pensándolo. Dormimos juntos tantas noches creyendo que con eso atábamos nuestras almas. Cuando me desperté una mañana me di cuenta que el sueño de una vida juntos era solo mío. Él dormía atado a mi cuerpo, mientras yo soñaba atada a su vida. Por suerte encontré el nudo y pude desatarlo. Y prometí no permitir que nadie nunca más me detuviese el reloj.
A veces su recuerdo me asalta la memoria de imprevisto y añoro con dulzura… el amor.

12 comentarios:

La Lau dijo...

Ay amiga todos los amores son distintos. Todos los amores valen la pena, el esfuerzo y la lucha ser vividos.
Tanta mediocridad nos rodea, que no podemos permitir que el amor se transforme en otra cosa mediocre y esgoísta que ocupe nuestros días, que opaque nuestros sueños.
Hay que saber irse a tempo, antes de que ese bello se enloquezca, se enrarezca, se oscurezca, y ya no podamos ni siquiera recordar que fue lo que amamos.
Yo se que vas a encontrar ese amor que buscás, yo lo sé, el tema es que no lo olvides vos....
Te quiero

María Gabriela Costigliolo dijo...

Lau: creo exactamente lo mismo que vos, unos desesperan mas que otros, unos te destruyen mas que otros, unos te arman mas que otros, unos te ocupan los dias mas que otros, si embargo valen la pena.... y tener razon sobre no permitir que ese amor se transforme en egohista y mediocre... no tiene sentido que asi sea, que eso sea el eje de nuestra existencia...
"A tiempo" no es una frase que me caracterice, pero como dije se donde estaba el nudo y pude desatarlo, aveces me pregunto por que lo amaba y no logro recordarlo, y despues en milesimas de segundos vuelve mi el dulce sonido de las cosas que nos hizo grandes en nuestro peuqeñisimo universo... yo se que voy a encontrar un amor... el amor esta en todos lados , solo tendria que saber abrir los ojos bien... y mi corazon. Un beso Nena y perdon lo insoportablemente estupida que estoy.

La otra parte de mí dijo...

me dejaste sin palabras..qué bien lo contaste,cada sentimiento tuyo plasmado en tus palabras me emocionó hasta la médula.un abrazo.

María Gabriela Costigliolo dijo...

La Otra Parte: gracias, la verdad a mi cada vez que me acuerdo, me sube un cosquielleo por las manos ...esa sensacion de tenerlo todo, de amar incondicionalmente, que bueno que es sentirse parte de algo, enamorado... un beso

Xaj dijo...

El amor es tan miserable a veces...
Esta bueno quedarse sólo con eso que nos hizo bien. Y nada más.

Saluditos.

nardo dijo...

siempre es tarde, aunque a veces no, casi siempre hay tiempo, aunque el tiempo es relativo...
deja, no me des bola, lo pienso y despues te digo

María Gabriela Costigliolo dijo...

Xaj: si si la verde hay que quedarse con cosasitas que te llenen y que sea buenas... un beso para vos.

María Gabriela Costigliolo dijo...

Nardo: jajajjaja bueno te dejo pensar pero si, es relativo... jajajajaj un beso

Chloe dijo...

cada vez que te visito, me dejas pensando...
por que me haces pensar eh? jajajaja
muy lindo como todo lo que escribes, un abrazo

María Gabriela Costigliolo dijo...

Chloe: amiga, no pienses que hace mal... yo hace rato que ni pienso.. ahora solo transcribo cosas como si no me hubiesen pasado a mi... Un beso y gracias mil veces por pasar por mi casita...

euge dijo...

Sabina va a decirlo por mi: "... y cada vez más vos y cada vez más yo sin rastro de nosotros..."
Alguna vez me pasó. Ojalá haya aprendido algo.

Beso!

LuNa dijo...

Dios mío, qué recuerdos! Yo pasé por algo parecido, y cuando me arrepentí ya era demasiado tarde...No obstante la vida me ha demostrado que no me equivoqué en mi elección, porque después de meses de sufrimiento la vida me obsequió con una bendición en forma de hombre, lo mejor que me ha pasado en la vida. Un beso, me encanta cómo reflejas los sentimientos, es todo tan cercano....