Hoy me siento como esa agüita fresca que cae mojando las nostalgias, como esa brisa que despeina soledades, como ese cielo que te muestra otro cielo allá, en otro continente; como esa tierra que piso como pidiéndole permiso.
Hoy me siento como esas derrotas mal curadas, como esas cartas de amor que no han sido enviadas, como esas ganas de no volver jamás a ningún lado, como esas palabras que se hacen rótulos pesados.
Hoy me siento como la vereda que se muere sin hojas, como una sirena sin barco al que seguirle la proa, como la mariposa en su capullo, como la flor en la sombra, como la marea sin orilla, como la noche sin el día.
Hoy me siento como si no hubiese existido nunca jamás antes de esto. Como si hubiese nacido hace dos segundos, como si flotara entre un mar de cosas inexactas, como si la vida recién empezara.
Hoy me siento entre un segundo y lo que sigue, en ese espacio en que nada vuelve a ser lo mismo, en que todo puede parecerme indistinto, hoy me siento una miga, un granito de arena, una gota de roció, una hormiga, una estrella fugaz, un delirio.
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lunes, 16 de julio de 2012
viernes, 11 de mayo de 2012
Carta a un amigo que está lejos, muy lejos.
Vaya a saber uno de que silencios nos hemos adueñado, de que silencios nos hemos hecho amigos.
Las palabras nacieron cuando no eramos casi nada... y queríamos decirlo casi todo...
Yo no guardo tras mi trazo al escribirlas o su dibujo al admirarlas, más que la nostalgia de lo que no he podido decir todavía.
Vaya a saber uno de qué cosas nos hemos hecho cargo, en que palabras nos hemos amordazado, en qué complicidad nos hemos acurrucado...
Yo cuando te digo que lo siento, que te admiro, que te sueño, que te extraño... lo digo sin sentirlo a la ligera... las cosas caen por su peso y en mis lineas pesan estas palabras.
Siento, no poder ir a encuentro de un abrazo. Admiro que la distancia no haya cambiado tu semblante. Estas en mis sueños. Sinceramente, te extraño.
Pero este silencio, el tuyo y el mio... el de cada unos con su rutina al hombro, el de cada cual por sus razones y motivos ha construido, en este silencio digo que yo no te he escrito por que desde este lado del océano las cosas se volvieron cambiantes, hermosas y desestructurantes.
Al decir esto no digo casi nada, pero digo hasta donde me da el alma....
Yo deseo con todo mi corazón, no ya una respuesta, si no simplemente que seas feliz como me parece que lo sos siempre.
Sin mas palabras. Te quiero amigo... Irremediablemente, te quiero.
Las palabras nacieron cuando no eramos casi nada... y queríamos decirlo casi todo...
Yo no guardo tras mi trazo al escribirlas o su dibujo al admirarlas, más que la nostalgia de lo que no he podido decir todavía.
Vaya a saber uno de qué cosas nos hemos hecho cargo, en que palabras nos hemos amordazado, en qué complicidad nos hemos acurrucado...
Yo cuando te digo que lo siento, que te admiro, que te sueño, que te extraño... lo digo sin sentirlo a la ligera... las cosas caen por su peso y en mis lineas pesan estas palabras.
Siento, no poder ir a encuentro de un abrazo. Admiro que la distancia no haya cambiado tu semblante. Estas en mis sueños. Sinceramente, te extraño.
Pero este silencio, el tuyo y el mio... el de cada unos con su rutina al hombro, el de cada cual por sus razones y motivos ha construido, en este silencio digo que yo no te he escrito por que desde este lado del océano las cosas se volvieron cambiantes, hermosas y desestructurantes.
Al decir esto no digo casi nada, pero digo hasta donde me da el alma....
Yo deseo con todo mi corazón, no ya una respuesta, si no simplemente que seas feliz como me parece que lo sos siempre.
Sin mas palabras. Te quiero amigo... Irremediablemente, te quiero.
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Hadita
miércoles, 28 de marzo de 2012
miércoles, 7 de marzo de 2012
Saber
No sé como hace uno para saber pero de pronto sabe que gusto tendrán las mandarinas, que grillo tocará la puerta, que gato maullará en la tapia, que gota regará la espera…
Y es que sin saber uno siempre sabe que al final está la melodía de los dioses, el canto de las sirenas, el atardecer en los álamos, el trinar de la primavera…
Por que suponiendo uno siempre, al final, supo…que el café siempre será con leche, que al pan será tostado, que el dulce se comerá en cuchara, que a nuestro amor lo esperaban este hijo, este patio, esta casa.
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Hadita
lunes, 6 de febrero de 2012
Si he subido mil escalones al cielo por alcanzarlo
si he regresado a pasos firmes por el mar,
si he intentado miles de veces resucitar las flores muertas,
si he pensado en la luna y su cara invisible,
si he sufrido con el dolor de los amantes,
si he querido su alma sin ningun tapujo,
si he pensado que las cosas son a nuestra manera,
si no le he rendido cuentas a nadie, menos a mi alma por quererlo,
si he entendido que son asi los buenos gestos de amor,
y sé que de esta forma se hace un nido...
Si por lo menos o lo más hemos matamos la rutina,
si he cantado con los angeles en sus brazos,
si he soñado en las noches nada más que con sus labios...
Si he amado asi de esta manera,
sin ningun tipo de remedio ni reservas
te doy gracias Dios mío,
por el milagro de la primavera,
por el milagro mismo de la vida en expresion más eterna,
por los latidos por segundo,
por la respiración entrecortada,
por los buenos tiempos,
por las sanas palabras,
por los abrazos completos compartidos,
por las agujas del reloj que pasa lento a su lado,
por estar enamorada y tanto,
que no entro en mi cuerpo si tan solo lo miro.
si he regresado a pasos firmes por el mar,
si he intentado miles de veces resucitar las flores muertas,
si he pensado en la luna y su cara invisible,
si he sufrido con el dolor de los amantes,
si he querido su alma sin ningun tapujo,
si he pensado que las cosas son a nuestra manera,
si no le he rendido cuentas a nadie, menos a mi alma por quererlo,
si he entendido que son asi los buenos gestos de amor,
y sé que de esta forma se hace un nido...
Si por lo menos o lo más hemos matamos la rutina,
si he cantado con los angeles en sus brazos,
si he soñado en las noches nada más que con sus labios...
Si he amado asi de esta manera,
sin ningun tipo de remedio ni reservas
te doy gracias Dios mío,
por el milagro de la primavera,
por el milagro mismo de la vida en expresion más eterna,
por los latidos por segundo,
por la respiración entrecortada,
por los buenos tiempos,
por las sanas palabras,
por los abrazos completos compartidos,
por las agujas del reloj que pasa lento a su lado,
por estar enamorada y tanto,
que no entro en mi cuerpo si tan solo lo miro.
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Hadita
jueves, 2 de febrero de 2012
Los árboles pierden sus hojas
en pleno verano.
Los ríos lamen las piedras
de lo secos que están.
Y yo me llevo mi amor y el tuyo
hacia alguna ventana
para ver si el sol, por fin y de una buena vez,
nos alumbra.
en pleno verano.
Los ríos lamen las piedras
de lo secos que están.
Y yo me llevo mi amor y el tuyo
hacia alguna ventana
para ver si el sol, por fin y de una buena vez,
nos alumbra.
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Hadita
viernes, 5 de agosto de 2011
Antes de conocerte,
soñaba con verdades vestidas de color rosa
con marines que llegaban a buen puerto con su almohada
con mariposas en las manos de los niños
con los ojos del amor en mi mirada.
Soñaba con el perdón y con el olvido
con querer siempre y más lo mismo
con el agua golpeando las ventanas
con el sol amaneciendo en las persianas.
Soñaba con el mar en las postales
con la cárcel de la piel aterciopelada
con ser siempre fiel a un corazón
con tenerlo todo a cambio de nada.
Soñaba siempre, soñaba
con los sueños de las mujeres torpes,
con los cuentos de princesas de hadas;
con un don nadie, que seguro, no me amaba.
Ahora que te amo y que conozco
de que están hechas tus verdades;
que los sueños son reales y profundos
y que tus manos están llenas de bondades.
Que de mi vientre brotaran tus hijos
como racimos del amor del bueno;
sé que lo magia es otra cosa
sin pócimas, ni recetas, ni duelos.
Que sin quererlo he conseguido
amar a tu alma más que a otra cosa;
sin perseguir arena en el desierto
ni peces en el mar de las derrotas.
Porque sin amarte ya sabía
que al amarte me amarías enamorado,
y que una rosa seria una rosa sin metáforas
y que este amor seria el amor que había soñado.
soñaba con verdades vestidas de color rosa
con marines que llegaban a buen puerto con su almohada
con mariposas en las manos de los niños
con los ojos del amor en mi mirada.
Soñaba con el perdón y con el olvido
con querer siempre y más lo mismo
con el agua golpeando las ventanas
con el sol amaneciendo en las persianas.
Soñaba con el mar en las postales
con la cárcel de la piel aterciopelada
con ser siempre fiel a un corazón
con tenerlo todo a cambio de nada.
Soñaba siempre, soñaba
con los sueños de las mujeres torpes,
con los cuentos de princesas de hadas;
con un don nadie, que seguro, no me amaba.
Ahora que te amo y que conozco
de que están hechas tus verdades;
que los sueños son reales y profundos
y que tus manos están llenas de bondades.
Que de mi vientre brotaran tus hijos
como racimos del amor del bueno;
sé que lo magia es otra cosa
sin pócimas, ni recetas, ni duelos.
Que sin quererlo he conseguido
amar a tu alma más que a otra cosa;
sin perseguir arena en el desierto
ni peces en el mar de las derrotas.
Porque sin amarte ya sabía
que al amarte me amarías enamorado,
y que una rosa seria una rosa sin metáforas
y que este amor seria el amor que había soñado.
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jueves, 30 de junio de 2011
Nosotros
Sin haber encontrado la palabra adecuada, ni los motivos perfectos, ni la complicidad necesaria, ni los hábitos directos, ni las costumbres bien sanas, ni los reales derechos, ni las pociones que parecen mágicas, ni los derrames con techo, ni las frases que unen, ni las señales que marcan, ni los conflictos que mueren, ni las gratitudes que abrazan, ni los escandalosos adioses, ni las calurosas bienvenidas, ni las cortinas de humo, ni las buenas compañías, ni los peros y cómos, ni los cuentos con rima, ni las canciones de amor o un poeta que lo escriba...
Me enamore del cielo , de la luz , de los mares, de los desiertos, de los árboles, del pan nuestro de cada día, de la mesa sin mantel, de la sal, el azúcar, el mate, la leche, nuestro hijo en el vientre, nuestro hijo en la vida, del nosotros a veces sin nosotros, de la palabra amor en tu mirada y la mía.
Me enamore del cielo , de la luz , de los mares, de los desiertos, de los árboles, del pan nuestro de cada día, de la mesa sin mantel, de la sal, el azúcar, el mate, la leche, nuestro hijo en el vientre, nuestro hijo en la vida, del nosotros a veces sin nosotros, de la palabra amor en tu mirada y la mía.
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sábado, 30 de abril de 2011
Pude
Pude haberme sentado a la mesa con mis enemigos, comido de sus platos, de sus fuentes bebidos.
Puede haber sido perversa y mala por momentos, no haber tenido piedad por nosotros ni los distintos.
Pude no haber podido muchas cosas que otros si pudieron en contra mío.
Pude no prenderle fuego, pero ahogarme en los gritos.
Pude no ser la diferencia entre miles y ser idéntica como un prototipo.
Pude reírme falsamente, pude ser histérica y sin la moral de lo prescripto.
Pude amar a hombres ajenos, ajenos a elegirme en libertad y espíritu.
Pude amar a hombres solos, con sus esposas e hijos.
Pude amar a un don nadie y aun así haber sufrido.
Pude callarme las veces que quise y que debí decirlo.
Pude matar el alma, el cuerpo, los pensamientos, los buenos ratos con mi caos prolijo.
Pude acaso, pude sentirme celestial haciendo meditación respirando cortito.
Pude sí, pude, hacerme la estúpida y no ceder ni un poquito.
Pude claro que pude. Fui mentira de la carne, fui un espejo del paraíso.
Pude y fui un territorio sin alambrado ni testigos.
Pude creer que me moría cuando vi que no estabas conmigo.
Pude haberme sentado a la mesa de mis enemigos, comido y bebido de sus arcas, disfrutado de sus mieles y sus vinos, ultrajando mi pensamiento y usando su piel como abrigo.
Pude claro que pude, mi amor no debió ser diferente al de otros.
Pude amar hasta el cansancio, sin amor correspondido.
Puede haber sido perversa y mala por momentos, no haber tenido piedad por nosotros ni los distintos.
Pude no haber podido muchas cosas que otros si pudieron en contra mío.
Pude no prenderle fuego, pero ahogarme en los gritos.
Pude no ser la diferencia entre miles y ser idéntica como un prototipo.
Pude reírme falsamente, pude ser histérica y sin la moral de lo prescripto.
Pude amar a hombres ajenos, ajenos a elegirme en libertad y espíritu.
Pude amar a hombres solos, con sus esposas e hijos.
Pude amar a un don nadie y aun así haber sufrido.
Pude callarme las veces que quise y que debí decirlo.
Pude matar el alma, el cuerpo, los pensamientos, los buenos ratos con mi caos prolijo.
Pude acaso, pude sentirme celestial haciendo meditación respirando cortito.
Pude sí, pude, hacerme la estúpida y no ceder ni un poquito.
Pude claro que pude. Fui mentira de la carne, fui un espejo del paraíso.
Pude y fui un territorio sin alambrado ni testigos.
Pude creer que me moría cuando vi que no estabas conmigo.
Pude haberme sentado a la mesa de mis enemigos, comido y bebido de sus arcas, disfrutado de sus mieles y sus vinos, ultrajando mi pensamiento y usando su piel como abrigo.
Pude claro que pude, mi amor no debió ser diferente al de otros.
Pude amar hasta el cansancio, sin amor correspondido.
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Hadita
miércoles, 16 de marzo de 2011
En guaraní...
Mi abuela contaba de su río, de su cielo,
de su mar de cosas meciéndose entre sueños.
Le hablaba en guaraní a mi padre
y él todavía lo repite con lágrimas en los ojos.
Sé de dónde vengo,
aunque seguro mi alma tuvo miles de destinos…
pero mi abuela me tiene presa
en el recuerdo de su río.
Y cuando me paro a contemplar
el Paraná que va despacito
vacilante en su curso de agua marrón
la tarde me da silencios que respiro,
y palabras en guaraní que nunca he oído
me abrazan y me llenan los ojos de amor,
como a mi padre.
de su mar de cosas meciéndose entre sueños.
Le hablaba en guaraní a mi padre
y él todavía lo repite con lágrimas en los ojos.
Sé de dónde vengo,
aunque seguro mi alma tuvo miles de destinos…
pero mi abuela me tiene presa
en el recuerdo de su río.
Y cuando me paro a contemplar
el Paraná que va despacito
vacilante en su curso de agua marrón
la tarde me da silencios que respiro,
y palabras en guaraní que nunca he oído
me abrazan y me llenan los ojos de amor,
como a mi padre.
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Hadita
sábado, 19 de febrero de 2011
No es tu pecho dormido,
como duerme el cielo en el infinito.
Ni tu voz profunda
reclamando un beso.
Ni tu mano en mi cintura.
O tu olor en mi cuerpo.
No. No es nada de eso.
Es saber exactamente
de que estas hecho.
De que madera son tus raíces.
De que parte de la tierra,
son tus matices.
Es saber exactamente,
que sos el amor verdadero.
como duerme el cielo en el infinito.
Ni tu voz profunda
reclamando un beso.
Ni tu mano en mi cintura.
O tu olor en mi cuerpo.
No. No es nada de eso.
Es saber exactamente
de que estas hecho.
De que madera son tus raíces.
De que parte de la tierra,
son tus matices.
Es saber exactamente,
que sos el amor verdadero.
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Hadita
jueves, 23 de diciembre de 2010
Soltar amarras
Resulta que dicen que hay que soltar amarras.
Mientras pensaba en que hilos imaginarios que he cortado a la largo de estos años, me doy cuenta de que existen aún... como hebras finitas, como pensamientos no tan constantes y traslucidos, como pequeños fragmentos de luz en el fondo de algún pozo.
Resulta que cuando uno dice que suelta amarras, en realidad ejerce su derecho a olvidar.
Pero mientras pienso esto, sé que no he olvidado nada, que sigue intacto en mi cada segundo por el que he luchado.
Resulta que cuando uno cree que ha soltado amarras, vuelven a uno las secuelas, los ecos de las viejas cosas.
Resulta que cuando uno se ha olvidado de soltar amarras, creyendo haberlas soltado a todas, aparece en alguna calle, en algún paisaje, en algún aroma, su cuerpo intacto, si risa sencilla, la lagrima que amarra todo en una postal que no podido soltar ni el peso de los días o el paso de los años.
Mientras pensaba en que hilos imaginarios que he cortado a la largo de estos años, me doy cuenta de que existen aún... como hebras finitas, como pensamientos no tan constantes y traslucidos, como pequeños fragmentos de luz en el fondo de algún pozo.
Resulta que cuando uno dice que suelta amarras, en realidad ejerce su derecho a olvidar.
Pero mientras pienso esto, sé que no he olvidado nada, que sigue intacto en mi cada segundo por el que he luchado.
Resulta que cuando uno cree que ha soltado amarras, vuelven a uno las secuelas, los ecos de las viejas cosas.
Resulta que cuando uno se ha olvidado de soltar amarras, creyendo haberlas soltado a todas, aparece en alguna calle, en algún paisaje, en algún aroma, su cuerpo intacto, si risa sencilla, la lagrima que amarra todo en una postal que no podido soltar ni el peso de los días o el paso de los años.
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Hadita
jueves, 9 de diciembre de 2010
Todo
No teníamos nada
y sin embargo nos embarcamos en el mejor de los delirios.
En la puerta de los que esperan siempre algo
nos arrastramos por inmensos y escandalosos abismos.
Eras tan tierno como siempre,
yo era tan simple como siempre he sido.
No importa si me decís que me has agotado;
las semillas, en mi crecen flores como racimos.
Tengo fértil las manos de todo lo que te he dicho.
Ahora y antes fuimos soñadores
recurrentes de los mismos sitios.
Vos me dejabas y yo te amarraba con mis besos.
Yo te dejaba y siempre volvías con un puñado de delirios.
No teníamos nada antes.
No tenemos más nada que ahora.
No teníamos más nada que perder.
Y habíamos perdido todo,
me paraba en los perfiles de las puertas
me apoyaba sola en las ventanas
pero ahora...
me asomo de tu cintura por las balcones.
Ningún aguacero fue nuestro.
Ninguna tormenta tan reciente.
No tenemos más nada,
no tenemos, ahora, más nada...
y sin embargo nos tenemos,
sin la estúpida melancolía de las cosas
sin la desolación que parte al medio la rutina de la vida.
No teníamos nada.
Y ahora nos tenemos amarrados en un beso,
atados a la siesta de otoño
Náufragos, rehenes
mar adentro de un con vos y un conmigo,
en nuestro hijo.
Todo.
y sin embargo nos embarcamos en el mejor de los delirios.
En la puerta de los que esperan siempre algo
nos arrastramos por inmensos y escandalosos abismos.
Eras tan tierno como siempre,
yo era tan simple como siempre he sido.
No importa si me decís que me has agotado;
las semillas, en mi crecen flores como racimos.
Tengo fértil las manos de todo lo que te he dicho.
Ahora y antes fuimos soñadores
recurrentes de los mismos sitios.
Vos me dejabas y yo te amarraba con mis besos.
Yo te dejaba y siempre volvías con un puñado de delirios.
No teníamos nada antes.
No tenemos más nada que ahora.
No teníamos más nada que perder.
Y habíamos perdido todo,
me paraba en los perfiles de las puertas
me apoyaba sola en las ventanas
pero ahora...
me asomo de tu cintura por las balcones.
Ningún aguacero fue nuestro.
Ninguna tormenta tan reciente.
No tenemos más nada,
no tenemos, ahora, más nada...
y sin embargo nos tenemos,
sin la estúpida melancolía de las cosas
sin la desolación que parte al medio la rutina de la vida.
No teníamos nada.
Y ahora nos tenemos amarrados en un beso,
atados a la siesta de otoño
Náufragos, rehenes
mar adentro de un con vos y un conmigo,
en nuestro hijo.
Todo.
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Hadita
sábado, 13 de noviembre de 2010
Pero tambien...
Estoy hecha de agua cristalina,
de hojas con el viento
y carne de cordero.
Estoy envuelta en cristales de roca,
en algodón de campos verdes,
iluminada por la luna en creciente.
Estoy abrazada por fuegos antiguos,
mis pensamientos son lazos,
mi piel viene desde siglos descalzos.
Estoy hecha de polvo y tierra,
de mariposas y escarabajos,
mis labios son coral y mármol.
Pero también...
Estoy hecha de volcanes y espanto,
de furias y ciclotimias,
de sepulcros y llantos.
Estoy hecha de miseria y maltrato,
de lugares comunes y complejos,
de estupideces y pánico.
Estoy siempre esperando un mal trago,
las dificultades en la prorroga,
la espera siempre la espera,
que se caiga una bandera
que me desnude algún santo.
de hojas con el viento
y carne de cordero.
Estoy envuelta en cristales de roca,
en algodón de campos verdes,
iluminada por la luna en creciente.
Estoy abrazada por fuegos antiguos,
mis pensamientos son lazos,
mi piel viene desde siglos descalzos.
Estoy hecha de polvo y tierra,
de mariposas y escarabajos,
mis labios son coral y mármol.
Pero también...
Estoy hecha de volcanes y espanto,
de furias y ciclotimias,
de sepulcros y llantos.
Estoy hecha de miseria y maltrato,
de lugares comunes y complejos,
de estupideces y pánico.
Estoy siempre esperando un mal trago,
las dificultades en la prorroga,
la espera siempre la espera,
que se caiga una bandera
que me desnude algún santo.
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Hadita
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Yo, la que siempre huía...
Yo, la que siempre huía
se enamoró.
De sus pies como penínsulas
de sus hombros como nubes
de su boca caramelo
de su piel que me resume.
Yo, la que siempre huía
se enamoró.
De sus ojos como mares
de su risa como viento
de sus brazos como espadas
de su lengua como fuego.
Yo, la que siempre huía
se enamoró.
De sus miles de retornos
de sus piernas compañeras
de sus manos como altares
de su amarme sin recetas.
se enamoró.
De sus pies como penínsulas
de sus hombros como nubes
de su boca caramelo
de su piel que me resume.
Yo, la que siempre huía
se enamoró.
De sus ojos como mares
de su risa como viento
de sus brazos como espadas
de su lengua como fuego.
Yo, la que siempre huía
se enamoró.
De sus miles de retornos
de sus piernas compañeras
de sus manos como altares
de su amarme sin recetas.
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Hadita
miércoles, 25 de agosto de 2010
Hasta hoy...
Hubiese tenido mil cosas que decirte desde este usual desvelo. Quizás ahora tengo más cosas que callarme por miedo a que no reconozcas ni mi voz.
Pero no te digo nada, no te dije que el día que me arme mis valijas, que guardé mis guantes en la cartera de mano por si hacia frío… me tiritaban las manos.
No te dije que en la calle el taxi me esperaba con atraso, que los autos iban más despacio que de costumbre, que las calles se anudaban entre sí, que las esquinas se hacían líneas rectas, que al llegar al aeropuerto los vuelos se habían demorado como mi reloj…
Recuerdo la tarde que te dije que podíamos irnos de escapada de fin de semana, me miraste fijo y me dijiste ¿por qué no, amor?... y yo ahí me di cuenta, que no… que ya nos íbamos a escapar de esto de otra forma.
Mientras las luces de la ciudad se veían desde arriba como un inmenso colador, yo veía nuestra casa desde el avión… sabía que tu luz estaba prendida, que la luz del patio apagada como de costumbre y que ibas a despertarte a las 3 de la mañana, bajar las escaleras, acariciar la perra y encenderla… sabía que al otro día ibas a correr al desayuno y a la oficina… sabía que yo iba a llorarte desde la distancia que nos salvaría.
Cuando llegue a mi destino, me sentí más optimista y fui fuerte y fui leal a lo que prometimos y no te llame ni llamaste ninguno de los 2 años con sus (hasta hoy) 56 días.
Pero no te digo nada, no te dije que el día que me arme mis valijas, que guardé mis guantes en la cartera de mano por si hacia frío… me tiritaban las manos.
No te dije que en la calle el taxi me esperaba con atraso, que los autos iban más despacio que de costumbre, que las calles se anudaban entre sí, que las esquinas se hacían líneas rectas, que al llegar al aeropuerto los vuelos se habían demorado como mi reloj…
Recuerdo la tarde que te dije que podíamos irnos de escapada de fin de semana, me miraste fijo y me dijiste ¿por qué no, amor?... y yo ahí me di cuenta, que no… que ya nos íbamos a escapar de esto de otra forma.
Mientras las luces de la ciudad se veían desde arriba como un inmenso colador, yo veía nuestra casa desde el avión… sabía que tu luz estaba prendida, que la luz del patio apagada como de costumbre y que ibas a despertarte a las 3 de la mañana, bajar las escaleras, acariciar la perra y encenderla… sabía que al otro día ibas a correr al desayuno y a la oficina… sabía que yo iba a llorarte desde la distancia que nos salvaría.
Cuando llegue a mi destino, me sentí más optimista y fui fuerte y fui leal a lo que prometimos y no te llame ni llamaste ninguno de los 2 años con sus (hasta hoy) 56 días.
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miércoles, 11 de agosto de 2010
Pensalo dos veces...
Pensalo dos veces antes…
Aquí me quedare esperándote….
Aquí me quedare esperándote….
La caída de los ángeles, el sonido de las nueces al romperse, las gotas de rocío en los malvones.... tienen el mismo sonido cuando nos abrazamos para decirnos: distancia.
La caída de los ángeles, el sonido de las nueces al romperse, las gotas de rocío en los malvones, tienen el mismo sonido cuando nos abrazamos para decirnos: distancia.
Los milagros, la primera luz de cada día, los domingos… todo tiene ese silencio pleno si te nombro o si te alejo.
Los milagros, la primera luz de cada día, los domingos todo tiene ese silencio pleno si te nombro o si te alejo.
Pensalo dos veces antes de decirlo… porque...
Aquí me quedare amándote…
Aquí me quedare…
Amándote…
Aquí me quedare esperándote….
Aquí me quedare esperándote….
La caída de los ángeles, el sonido de las nueces al romperse, las gotas de rocío en los malvones.... tienen el mismo sonido cuando nos abrazamos para decirnos: distancia.
La caída de los ángeles, el sonido de las nueces al romperse, las gotas de rocío en los malvones, tienen el mismo sonido cuando nos abrazamos para decirnos: distancia.
Los milagros, la primera luz de cada día, los domingos… todo tiene ese silencio pleno si te nombro o si te alejo.
Los milagros, la primera luz de cada día, los domingos todo tiene ese silencio pleno si te nombro o si te alejo.
Pensalo dos veces antes de decirlo… porque...
Aquí me quedare amándote…
Aquí me quedare…
Amándote…
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lunes, 28 de junio de 2010
Pájaros
La conoció un día de calor, ella caminaba por la vida aireando el paso… tenía el pelo suelto, las mejillas y los labios húmedos, entre sus dedos se aferraba un anillo con flores y en su ropa manchas de caramelo.
Él la miraba de cerca pero distante pensando: “si la miro a los ojos quizás viva para siempre”... él debía, quería, saborearla despacio…comer uno a uno sus pecados... quería ser suyo, perderse en el abismo de ellos amando… y la persiguió hasta el cansancio… metros más allá de donde empezó a desaparecer el miedo… metros más allá de donde había aparecido ella con su paso aireado… “es tan bella”...Pensaba él, distante…
Ella quería enamorarlo, sabía que él la esperaba y caminó como en las estrellas… despacio, seduciendo, esperando metros más allá del miedo, para que él se decidiera a preguntarle… “¿vas por el cielo conmigo esta tarde?”…
Si no los has visto juntos es algo asi… como el viento entre las alas… como vuelan por el aire, los pájaros .
Él la miraba de cerca pero distante pensando: “si la miro a los ojos quizás viva para siempre”... él debía, quería, saborearla despacio…comer uno a uno sus pecados... quería ser suyo, perderse en el abismo de ellos amando… y la persiguió hasta el cansancio… metros más allá de donde empezó a desaparecer el miedo… metros más allá de donde había aparecido ella con su paso aireado… “es tan bella”...Pensaba él, distante…
Ella quería enamorarlo, sabía que él la esperaba y caminó como en las estrellas… despacio, seduciendo, esperando metros más allá del miedo, para que él se decidiera a preguntarle… “¿vas por el cielo conmigo esta tarde?”…
Si no los has visto juntos es algo asi… como el viento entre las alas… como vuelan por el aire, los pájaros .
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sábado, 29 de mayo de 2010
Manifiesto
Daría el semejante a mi dulzura
en besos cayendo por mi boca
y sería de mar, de luna,
de todas las cosas…
Sería el amuleto entre tus manos
el retraso en los pesados parpados del sueño,
sería en ti la locura de los amos,
el ladrido de los perros…
Yo sería de las que no piden,
la que reclama mi corazón en tu pecho;
de las plantas la más baja
para que te arrodillaras a tomarme en silencio...
Yo sería la que soy ahora
la que no he sido antes
sería de los jazmines y los azahares: el perfume,
el blanco de sus pétalos, el verano donde viven.
Sería de los cielos
la estrella que te alumbra,
sin caer en la nostalgia de la noche,
la musa que te acuna.
Yo sería porque no he sido
si no más por ti, dulzura mía;
del néctar de tus labios pido cielo
lejos de tu boca, muero vida.
en besos cayendo por mi boca
y sería de mar, de luna,
de todas las cosas…
Sería el amuleto entre tus manos
el retraso en los pesados parpados del sueño,
sería en ti la locura de los amos,
el ladrido de los perros…
Yo sería de las que no piden,
la que reclama mi corazón en tu pecho;
de las plantas la más baja
para que te arrodillaras a tomarme en silencio...
Yo sería la que soy ahora
la que no he sido antes
sería de los jazmines y los azahares: el perfume,
el blanco de sus pétalos, el verano donde viven.
Sería de los cielos
la estrella que te alumbra,
sin caer en la nostalgia de la noche,
la musa que te acuna.
Yo sería porque no he sido
si no más por ti, dulzura mía;
del néctar de tus labios pido cielo
lejos de tu boca, muero vida.
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Hadita
martes, 11 de mayo de 2010
Ser felices
Cambiamos de cuarto, mudamos de temperatura.
Él tiene las manos del hombre más tierno, y de paso amarrando las mías como si fuese a caerme de cien metros... si me caigo no me importan las consecuencias, es demasiado tarde pienso, y lo miro...
Qué hermoso es, con que poco podemos ser felices y eternos...
Como cangrejos caminamos pasos para atrás besándonos, medimos fuerzas, miradas, deseo... yo sé que él quiere lo mismo, lo que estoy sintiendo; sentirse otra vez en la vida cómodo en su cuerpo, en el mío, en este momento.
No hace falta que le explique que no puedo ser mas sincera que esto, que no puedo pedirle más milagros a mi medalla de los lamentos...
Hay olor a vainilla en el aire, parece que todo es de caramelo....
No es muy alto, pero estoy colgada de su cuello, sus manos que amarran las mías están abrazándome la cintura y me auto-abrazo con ese gesto, estoy inmovilizada, pétrea, definitivamente esclava de su encanto y su manera de ser tierno.
La música de fondo y un baile/ balanceo lento acompaña todo este abrazo de besos. Se me olvida que puedo hablar, soy solo cuerpo...
Pienso que cuando lo conocí era un tipo serio, callado, en silencio, el que me miraba desde un rincón con sus ojos negros pero desde el fondo se veía el caudal de lo que está naciendo todo el tiempo...
Quiero irme lejos, pienso, no siempre tenemos tanto tiempo; hace años que quiero viajar e irme a donde sopla el viento, pero ahora quiero irme sin mis pensamientos...
Encontrar el molde no es fácil,... no me interesa si somos compatibles o que podamos llegar a serlo....cuando sus ojos me miran tan fijos como ahora, me importa sinceramente nada pero nada el mundo, y lo complejo del universo...
Él tiene las manos del hombre más tierno, y de paso amarrando las mías como si fuese a caerme de cien metros... si me caigo no me importan las consecuencias, es demasiado tarde pienso, y lo miro...
Qué hermoso es, con que poco podemos ser felices y eternos...
Como cangrejos caminamos pasos para atrás besándonos, medimos fuerzas, miradas, deseo... yo sé que él quiere lo mismo, lo que estoy sintiendo; sentirse otra vez en la vida cómodo en su cuerpo, en el mío, en este momento.
No hace falta que le explique que no puedo ser mas sincera que esto, que no puedo pedirle más milagros a mi medalla de los lamentos...
Hay olor a vainilla en el aire, parece que todo es de caramelo....
No es muy alto, pero estoy colgada de su cuello, sus manos que amarran las mías están abrazándome la cintura y me auto-abrazo con ese gesto, estoy inmovilizada, pétrea, definitivamente esclava de su encanto y su manera de ser tierno.
La música de fondo y un baile/ balanceo lento acompaña todo este abrazo de besos. Se me olvida que puedo hablar, soy solo cuerpo...
Pienso que cuando lo conocí era un tipo serio, callado, en silencio, el que me miraba desde un rincón con sus ojos negros pero desde el fondo se veía el caudal de lo que está naciendo todo el tiempo...
Quiero irme lejos, pienso, no siempre tenemos tanto tiempo; hace años que quiero viajar e irme a donde sopla el viento, pero ahora quiero irme sin mis pensamientos...
Encontrar el molde no es fácil,... no me interesa si somos compatibles o que podamos llegar a serlo....cuando sus ojos me miran tan fijos como ahora, me importa sinceramente nada pero nada el mundo, y lo complejo del universo...
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