lunes, 29 de octubre de 2007

Totalmente loca como mi madre

La verdad es, que he descubierto que aparte todos los aciertos de mi buena madre como por ejemplo: ese chico no te ama tanto como dice, si salís sin abrigo seguro refresca, no andes descalza que después las medias no se lavan, no me grites por que te doy vuelta la cara de una trompada, no me digas después que no te avise, tomate un biletan, haceme caso o no salís ni a la esquina, ya les voy a hacer falta cuando me muera, estudia que después se pasa el tren, y la gran gran frase la que se lleva todos los premios: NO DIGAS NOMBRES EN LOS TAXIS , regla que se extiende a todo vehículo de circulación pública.
Se preguntaran y me pregunte yo en su momento, por que no decir nombres en los taxis… una sistemática y hasta absurda modalidad que me ha costado pellizcotes, codazos varios, y “chítos” ( shhhsss!!!! con mezcla de salpicón de baba y reto en voz baja).
Es peligroso contarle algo a mi mamá dentro de un móvil y decir que mi amiga con nombre y apellido esta embarazada/separada o hasta lo mas absurdo como mandarle saludos, para que ella empiece un rastreo de posible combinaciones del taxista con la persona nombrada y que segurísimo piense que es le padre, el tío, el abuelo, el vecino o el mismísimo novio... Acto seguido hará una mueca de: “te voy a matar si decís el nombre de nuevo” y empezara a nombrarla como “ella o él” dependerá del relato, cosa totalmente estúpida por que el taxista en el caso de que estuviese escuchando (cosa que no hacen los hombres cuando las mujeres hablan) ya esta enterado de quien estamos hablando y debe pensar: “¡¡¡Que pelot...!!!”. Por supuesto que el taxista no me conoce, ni a mi mamá y menos a mi amiga/o... Pobre taxista después de un día de trabajo, lidiar con dos locas que van a los codazos, empujones hablando semi en clave, y riéndose como dos borrachas…yo la verdad los compadezco, por que mi mamá cree a ciencia cierta que eso es verdad, que los taxistas son parientes de todo los que ella conoce.
Y como lo que se hereda no se roba, se que voy a gritarles a mis hijos todas esas cosas que me torturaron de chica, como por ejemplo: pasa que no te va a pasar nada ( con esa sonrisita de costado maquiavélica) , toma la leche si no ves la tele, escribí 500 veces no debo mentir, vas a venir si o si a lo de tu tío Lalo, acomoda la pieza si no salís hasta fin de año, que haces con los lápices ¡¡los comes!!, ¿vos te crees que nací ayer?, como no vas a entender matemática si te estoy explicando ¡¡¡sin gritarte!!!!!, no hables así que no soy tu amiga... etc etc etc...
...y podría estar horas enumerando... .
Pero hay una frase, la más grave y ahora voy a tener que confesar la verdad: hace poco codeé a una amiga en un taxi “no digas nombres” (me dijo una cosa importante nombrando con apellido al personaje) y ahí me dije con una total resignación: estoy tan loca como mi madre….

4 comentarios:

M. Gabriela Costigliolo dijo...

visiten el blog de mi amiga la Lau Albertini.
www.tanlocacomotumadre.blogspot.com

la lau dijo...

Gracias amiga!! El tuyo esta genial, sobre todo este. Mi vieja dice las mismas cosas (a exepción del complot secreto entre los taxistas/remeiseros para saber si cuereamos a nuestro amigos o familiares)
Muy bueno, en serio....

Te quiero

Carla Badillo Coronado dijo...

jaja, pues sí, es inevitable. A mí también se me salen esos reflejos cuando estoy por la calle, o con algún amigo. A veces, incluso sin palabras sólo con gestos o reacciones, me doy cuenta la influencia de mi madre, también loca como yo.

Un abrazote María Garbriela, gracias por visitar mi espacio, agradezco tus comentarios.

María Gabriela Costigliolo dijo...

y bueno, lo que se hereda no se roba...dicen... un beso y por nada, gracias a vos por la visita a estos y a los nuevos post..