jueves, 24 de enero de 2008

Mil rosales

Llena de recuerdos
y sumergida en un mar de soledades
añorándote como nunca
y esperándote como a nadie.
Terremoto de esperanza
con mezcla de falsedades
fuiste en mi vida el viento que arrasa
destruyendo las ciudades.
Primavera en mi pecho
hiciste floreces mis valles
sembraste recuerdos
cultivándome males.
Guardián de mis noches
vigilaste mis calles
despacio y con cautela
pusiste mi corazón bajo llaves.
Arrasador de nostalgias
como en la playa los mares
eres la espina que atraviesa mi cuerpo
con el dolor de mil rosales.

8 comentarios:

La Lau dijo...

"Eres la espina que atraviesa mi cuerpo con el dolor de mil rosales"
Que bueno lo del libro amiga!!! que bueno...
leerte en papel sera un gran placer...
Sabes cuanto te quiero y admiro

María Gabriela Costigliolo dijo...

muchas gracias amigaaaaaa.si estoy re anciosa.... muy contenta y sobrepasada de trabajo tambien...pero va este año si o si... me falta suvbirme a cantar en cosquin y ya ...la visa completa..bah , me falta mi gaucho pero...un beso

Floreal Rosales dijo...

En ese caso, mis disculpas...

María Gabriela Costigliolo dijo...

TE PERDONO ROSALES, TE EPRDONO, PERO QUIERO QUE SEPAS QUE TU FAMILIA YA NATEPASADOS SE CLAVANA EN MI PECHO EN EL MOMENTO DE EXTRAÑARLO.... UN BESO

Anónimo dijo...

gabi, años de leerlo, de tenerlo frente a este poema q fue uno de los primeros, recortado en papel y puesto en una hoja¡¡
pero q bien suena aca, hasta parece diferente¡¡¡
bello, bello¡¡¡

María Gabriela Costigliolo dijo...

Gracias madre, gracias, viste, suena distinto cada vez que lo digo y que lo pienso tambien.... un beso

*MeL* dijo...

Amigaaaaaaa.... yo escribi en uno una vez QUE NO QUERÍA QUE CLAVASE ESPINAS DONDE NO ESTABA NI SIQUIERA LA NECESIDAD DE UNA ROSA... creer o no ...

el amor es eso.. Pero está bueno, porque sabemos que de tanto amor que sentimos todo es real... y los pinchasos son las pequeñas muestras de que existe!

Hermoso tu texto...

Besitos...


Mel.-

María Gabriela Costigliolo dijo...

Gracias Mel ... un beso